Si debemos hablar de las molestias que afectan a nuestros niños, sin duda, los piojos son una de las principales. Éstos pueden convertirse en algo desesperante trayendo con ellos síntomas que con el pasar de los días se vuelven tediosos y muy irritantes.
Científicamente conocido como "Pediculus humanus capitis", el piojo es un parásito, lo que significa que no puede sobrevivir sin un huésped humano. Estas especies solo pueden vivir en humanos, así que no puedes contraerlos desde un gato, perro o cualquier otro animal que puedas tener en casa, por ejemplo. Los piojos, al contrario de lo que se cree, no tienen alas, así que no pueden volar; tienen seis patas con pequeñas tenazas al final y con ellas se agarran a los cabellos.
Los piojos pueden afectar a cualquiera, pero están particularmente asociados a esa edad en la que los niños y niñas van al colegio. Es importante enfatizar que una higiene pobre puede ser causante de la infección de piojos aunque no tiene porqué producirse por esto. Los piojos se transmiten por contacto directo de cabeza con cabeza y los niños están en continuo contacto con sus compañeros de clase. Para evitar la infección de piojos, por supuesto, evita también compartir sombreros, cepillos para el cabello y otros artículos de higiene personal.